ADRIANA CASTILLO, LA ESTRELLA DEL TENIS QUE NO SE APAGA.



Cada semestre, nuevas generaciones llegan a ocupar los espacios que estudiantes egresados dejan vacíos. Nuevas caras llenan las aulas, los pasillos y también los espacios deportivos. Los equipos se van reconfigurando y cada integrante de la comunidad deja su propia huella. Sin embargo, hay espacios que nunca podrán llenarse, sobre todo ante sucesos tan lamentables como la pérdida de una persona amada. Adriana María Castillo Sánchez fue una de esas personas que dejaron impregnada su esencia en el corazón de quienes compartieron con ella como jugadora en el equipo representativo de tenis. Ahora, en la semana de los Juegos Deportivos INTERSUJ 2022 que se celebran en la IBERO Puebla, el recuerdo de Adriana se vuelve más fuerte. “A ella le tocó formar parte de tres generaciones. Los alumnos van, entran y siempre se van cambiando los equipos. Con la primera generación le tocó más trabajo integrarse; ya en la segunda, se empezó a integrar más, y en la última generación, la última etapa de ella, terminó siendo la líder”, relató el entrenador de tenis José Weinstein Crespo, a quien se le percibe conmovido mientras recuerda el amor de la estudiante de Derecho por el tenis. Entre sonrisas y recuerdos, Ivana Díaz Mangas, egresada de la licenciatura en Ingeniería de Negocios, compartió la transición de su amistad con Adriana: “Era de las mejores que jugaban tenis, pero al principio éramos compañeras de entrenamiento. Cuando regresó de intercambio, todo el tiempo estuvimos juntas.” Su amistad llegó tan lejos que se volvieron muy íntimas. Así mismo, Paulina Flores Gómez, también egresada de la Universidad, expresó que desde la primera vez que la vio jugar, pudo darse cuenta de que Adriana era de las más destacadas en el equipo. Su técnica y su estilo, según Paulina, la llevaron al podio en el INTERSUJ de Guatemala 2018, donde quedó en segundo lugar en dobles de tenis. Del mismo modo, el entrenador Weinstein compartió que, gracias a la dedicación y empeño de Adriana y sus compañeras, para el INTERSUJ 2017 en el ITESO de Guadalajara consiguieron ganar, por primera vez, el primer lugar en tenis femenil. En ese sentido, expresó que la dedicación y el amor de Adriana por el tenis fueron elementos que la llevaron a destacar no solo en el juego, sino también en el sentido humano. El entrenador compartió que uno de los detalles más conmovedores que Adriana tuvo con él, fue el obsequiarle un paquete de galletas del negocio que estaba emprendiendo: “No hay ningún interés, es raro que alguien llegue así. Te marca el corazón”, comentó. Tanto Ivana como Paulina compartieron que sus recuerdos más especiales con Adriana se dieron en los partidos de los INTERSUJ, sobre todo en Guatemala: “Éramos cuatro niñas en un mismo cuarto, compartiendo todo. Me pintaron el pelo, yo era la más nueva. Después nos regañaron, pero la pasamos muy bien”, expresó Paulina. Mientras que Ivana compartió que a partir de esos juegos de 2018, su amistad despegó y se volvió más fuerte: “Incluso en el otro INTERSUJ que fue en Torreón, ella y yo decidimos irnos en avión juntas y nos quedamos allá desde antes. Hicimos muy buen equipo, entonces siempre estábamos juntas”. Sin embargo, ni Ivana, ni Paulina formaban parte del equipo cuando la trágica noticia se dio a conocer: Adriana había fallecido el primer día de febrero de 2020. Ambas se enteraron de su partida por mensaje. Entre la confusión y el pánico, las dos compartieron el difícil momento que vivieron al enterarse, al asistir al funeral en Tehuacán, de donde Adriana era originaria, y las heridas que quedaron meses y años después. “Para todos fue muy fuerte. Ella se llevaba mucho con las chicas y de ahí la mayoría acudió a las misas que hubo. Algunas de ellas fueron hasta Tehuacán al velorio”, recordó Weinstein. Para Paulina fue muy triste asistir al velorio y ver a su familia sufriendo por la partida de Adriana. Ella, Ivana y Mercedes, otra amiga en común, pudieron asistir a darle el último adiós a su compañera de equipo. Ivana comentó en días pasados que para ella el proceso de duelo por la pérdida de Adriana fue bastante duro: “Cuando pasó, vine otra vez a la IBERO Puebla porque le hicieron una misa, pero hoy es el primer día que vengo después de eso. Yo ya no quería saber nada, teníamos un grupo de WhatsApp y me salí porque en ese momento todo te recuerda y todo te da nostalgia.” Pese al dolor, tanto sus amigas como el entrenador recuerdan a Adriana con mucho afecto. Piensan en ella cada que hay un partido de tenis en televisión, o en estas fechas de INTERSUJ, también cuando ven su postre favorito. Al final, toman en cuenta que la vida tiene que continuar, pero que la luz que ella dejó en sus corazones nunca se va a apagar.