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EDUARDO CARRASCO APUNTA A LOS OCHO GRANDES EN SU TEMPORADA DE NOVATO.

Los Tigres Blancos de la Universidad Madero se fortalecieron durante el segundo semestre del año, correspondiente a la primera vuelta de la Liga de la Asociación de Basquetbol Estudiantil. Y es que si bien es cierto que se mantuvo la base del plantel que ganó el campeonato nacional en los Ocho Grandes, cierto es también que era importante renovar algunas posiciones de la plantilla con el ingreso de talentosos estudiantes-deportistas.

Uno de estos refuerzos maderistas fue Víctor Dávila, quien se integró a la Universidad Madero para realizar sus estudios de maestría. Cabe destacar que Dávila, originario de Hermosillo, Sonora, ya contaba con experiencia en Liga ABE e incluso con participación en finales.

Además del sonorense, el plantel maderista dirigido por el coach Juan Manuel Solano se fortaleció con la llegada del novato Eduardo Carrasco, joven talentoso originario de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Eduardo Carrasco, durante la presente temporada, poco a poco ha ido sumando minutos en la cancha y con ello ha ganado confianza para mostrarse en un equipo maderista que apunta a repetir como participante en los Ocho Grandes.

Eduardo Carrasco comentó con relación a su inclusión en los Tigres Blancos de la Universidad Madero para la temporada 2023-2024.

“Llegar a UMAD me provocó un sentimiento único. Venir al equipo campeón me dio un poco de nerviosismo durante los primeros días, pero conforme pasaron las semanas todo el equipo, todos los integrantes y el coach me dieron la seguridad para jugar a este nivel de exigencia. Ser parte de Tigres Blancos es algo increíble y maravilloso”.

Parte fundamental para que un estudiante-deportista pueda dar su mejor versión tanto en las aulas como en la cancha es el apoyo familiar y, con relación a esto, el novato de Tigres Blancos UMAD comentó que desde el norte del país sus padres siguen de cerca su paso como integrante de la comunidad maderista.

“Fue muy emocionante para mí y mi familia el saber que había pasado la prueba y que formaría parte del equipo campeón nacional. Mis papás y yo siempre habíamos pedido a Dios una oportunidad así y ahora que estoy aquí me encuentro muy agradecido de pertenecer al equipo y de poder estudiar en una de las mejores universidades del país”.


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