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EN LÍNEA DEPORTIVA, LA COLUMNA DE PEPE HANAN: QUÉ PELIGROSO ES...

  • hace 14 minutos
  • 10 Min. de lectura

- “Ser directivo, pero creerse dueño”; y qué terrible es…

- “Ser dueño, pero actuar como aficionado”.


Y la primera impresión y los resultados del Atlante marcarán su futuro…

Qué difícil es, amigo lector, cuando uno no sabe desempeñarse de acuerdo con el puesto para el que fue contratado (directivo) o bien no desempeñar el rol (dueño) que tiene dentro de una institución.

Cada puesto tiene sus alcances, obligaciones y limitaciones propias.

Y, por el contrario, si se desempeñan otras funciones y, lo que es peor, se dejan de asumir responsabilidades o se toman atribuciones ajenas, el fracaso está asegurado.

Si pudo usted escuchar la entrevista de Juan Carlos “La Bomba” Rodríguez con el periodista argentino Andrés Cantor, en su programa “Entre Goles”, de hace unos días, habrá escuchado que Rodríguez soltó la siguiente frase:

“El problema que hay de ser dueño de un equipo de fútbol en México es que se vuelven aficionados… y ahí pierden”.

Qué frase tan dura, pero tan cierta.

Hoy en día, nuestro fútbol mexicano tiene a varios dueños y también a varios directivos que se comportan y toman decisiones como aficionados.

Y para muestra, un botón.

El señor Emilio Escalante, flamante propietario del Atlante.

En cuanto su equipo, el Atlante, fue eliminado en los cuartos de final de la liguilla del A2026 en la Liga de Expansión, empezó una “pasarela” por todos los programas de análisis de fútbol existentes; no dejó a ninguna televisora sentida.

A todas las visitó.

Parecía cantante en promoción de su último disco en tiempos de Raúl Velasco.

Impecablemente vestido, en compañía de su joven hijo y de su siempre extravagante cuñado, el exfutbolista Jorge Santillana, director deportivo azulgrana.

Dejando ver que el Atlante, el “equipo del pueblo”, el “Benjamín de Primera División”, como se le habría nombrado en el pasado al equipo recién ascendido, es un equipo manejado “por una familia”; vamos, es un “equipo o empresa familiar”, y en estos tiempos eso es una desventaja completa frente a otros equipos.

En tiempos donde los fondos de inversión internacionales buscan invertir y hacer crecer a las entidades donde colocan sus capitales.

Donde la globalización y los manejos administrativos están homologados por las NIIF (Normas Internacionales de Información Financiera), las cuales hacen que las inversiones de los mercados de capital puedan fluir sin problema entre entidades, ya que se tiene la certeza de que hay transparencia, rendición de cuentas y eficiencia.

Y al ser una empresa “familiar”, se vuelve todo lo contrario, y la capacidad de recurrir a inversiones de capital es nula.

Tengo información de que el señor Escalante recurrió a un “financiamiento” para poder pagar el certificado de afiliación a la gente de Grupo Salinas; es decir, que lo debe y lo va a estar pagando en “abonos chiquitos”, pero muy frecuentes.

Y es ahí donde me entra la duda:

¿Va a ser lo suficientemente rentable el Atlante para poder saldar su deuda, cubrir los gastos de un equipo de Liga MX y, aparte, ser exitoso deportivamente hablando para asegurar retribución de inversión a sus patrocinadores?

Yo, la verdad, por lo que veo, tengo muy serias dudas.

Para mí, este primer año va a ser determinante en el futuro del señor Escalante y de su permanencia como miembro de la Asamblea de Dueños.

No hay que dejar de lado que el señor Alejandro Burillo (QEPD), a pesar de toda su alcurnia y “pedigrí empresarial”, y de acceso a grandes capitales, nunca logró hacer “rentable” a los Potros de Hierro, ni en la capital y mucho menos en Cancún.

¿Qué tiene o sabe el señor Escalante que no sabía el Güero Burillo?

Si el Atlante no es un equipo “sensación” y animador de estos dos primeros torneos, va a ser muy difícil que los viejos atlantistas vayan a abarrotar las gradas del Estadio Azteca Banorte y que las nuevas generaciones se enamoren de los azulgranas.

Y si no hay afición ni seguidores, los patrocinadores no van a llegar; y los que llegaron, se irán al ver poca capacidad de convocatoria.

Yo veo que su último año en Expansión fue completamente perdido, sin un proyecto serio de jugadores que fueran una base para ser los cimientos del Atlante en Liga MX.

Se recurrió en este último tiempo a un entrenador que muy poco aporta en formación de jugadores y equipos, como lo es Ricardo Carvajal, el cual, por cierto, dio muy pocos resultados deportivos; y, por el contrario, dejaron ir a un DT que es un experto para la formación y el desarrollo de jugadores, tanto en lo técnico como en lo táctico: Mario García Covalles.

Quien, por cierto, fue la clave del éxito del señor Escalante cuando compró al Atlante en Expansión; sin Mario, el señor Escalante no hubiera sido tan exitoso en dicha liga.

Si él cree que el éxito deportivo que tuvo en Expansión fue por la gestión y dirección de su familia, está completamente equivocado.

Mario fue quien le permitió tener un equipo protagonista en la Liga de Expansión.

En esta etapa en Liga MX le entregaron las riendas del equipo al “Piojo” Herrera, un técnico que ha venido a menos y que en sus últimos trabajos acumula fracasos.

Lo van a soltar al ruedo sin ninguna base sobre la cual construir.

Yo no voy a inventar el “hilo negro”, ni mucho menos, pero sí quiero hacer notar que los últimos equipos que pasaron de la Liga de Ascenso a Liga MX de manera exitosa lo hicieron con un DT que venía desde su división inferior y con una muy buena base de jugadores sobre la que construyeron su plantilla de Liga MX.

Me estoy refiriendo al Atlético San Luis de Alfonso Sosa en el C2019.

A los Xolos de Tijuana de Joaquín del Olmo en 2011.

Y al León FC de Gustavo Matosas en 2012.

Los tres equipos aseguraron su permanencia en el máximo circuito cuando aún existía el riesgo del descenso y fueron una garantía de comercialización y de llenos asegurados en sus estadios.

Tal fue el éxito de estas formas de planear y gestionar a estos equipos por parte de Jorge Hank y Jesús Martínez, que los Xolos de Hank fueron campeones en el Apertura 2012 y el León de Jesús Martínez fue bicampeón en el A2013 y en el C2014, con la base del ascenso y Matosas en el timón.

Y recuerde al Atlante dirigido por La Volpe y con esa generación de Luis Miguel Salvador, Roberto Andrade, Félix Fernández, entre otros.

¿Los recuerda?

Ellos ascendieron en el torneo 90-91 y fueron campeones en el torneo 92-93, con Toño García de propietario.

¿Se fija usted, amigo lector, lo que significa tener una base de jugadores formados en casa, con tiempo de trabajo con un mismo DT y con una idea y estilo de juego bien definidos y entendidos por todos?

Es como tener una “sinfónica” perfectamente afinada y conjuntada.

La planeación y el buen trabajo, el fútbol los premia.

Y yo veo que el señor Escalante, pudiendo haber hecho mucho más, solo se quedó en el disfrute, en todo el último año, de llegar a Liga MX vía la compra del Mazatlán.

Como un buen aficionado que es, y no como un dueño que debe ser.

Ahí está el punto y el peligro de no ser un verdadero dueño y buscar más el reflector y alimentar el ego personal y, en este caso, hasta familiar.

Cuando el Tigre Azcárraga Milmo compró al América, no se puso él ni su familia a dirigir al equipo; al contrario, contrató a la mejor dupla directivo-entrenador existente en ese momento:

La de Guillermo Cañedo y Nacho Trelles.

Se la arrebató al Zacatepec, al precio que fuera; los empoderó totalmente y la historia ya la sabe usted.

El objetivo era asegurar el éxito.

Bueno, el tiempo pasó y lo que no se hizo, no se hizo por parte de los Escalante.

Las posibilidades de formar un equipo que pudiera ser campeón en el corto plazo se les fueron de las manos.

Pero no todo está perdido.

¿Qué le queda ahora?

Buscar hacer del Atlante un equipo animador.

Como lo fueron los Tiburones Rojos del Veracruz de las temporadas 90 y 91, cuando tenían al campeón y al subcampeón de goleo: los dos Jorges, Comas y Gabrich. Ese equipo era invencible en el puerto y goleaba con singular alegría bajo la dirección técnica de Héctor Sanabria.

Esos Tiburones eran propiedad del Gobierno del Estado, pero los gestionaban Gerardo Gil y Gerardo Gallegos como directivos.

Un equipo que le regresó el ruido y el baile al Pirata Fuente.

Después tenemos a la máxima expresión de un estilo de juego ofensivo y con un gran espectáculo en todos los rincones de la cancha, del estadio y hasta de los vestidores y entrenamientos —donde se daban el tiempo de darse un “entre” con la selección de Jamaica—. Me refiero a los Toros Neza de don Juan Antonio Hernández y dirigidos por el maestro Reynoso y, en su clímax, por el Profe Meza.

Ese equipo era una verdadera locura.

Con jugadores traídos de todas partes y con las peores conductas, pero que ahí, en Neza, encontraron un lugar para redimirse y jugar casi como un equipo brasileño.

El “jogo bonito” a la mexicana.

Un equipo que hizo que Ciudad Nezahualcóyotl fuera noticia a nivel nacional por cosas buenas y no por inundaciones o tragedias.

El Barrio Bravo de Neza, por un tiempo, fue menos bravo gracias a los Toros de Mohamed y Lusenhoff, entre otros.

Y un último ejemplo: ¿recuerda usted a los mismos Tiburones Rojos del Veracruz, pero ahora del torneo Apertura 2014, en copropiedad entre el Gobierno del Estado y el doctor Rafael Herrerías, con jugadores liderados por Cuauhtémoc Blanco, el “Chaco” Giménez y Kléber Boas?

Un equipo de época que también hizo vibrar al Pirata Fuente y a todo el puerto jarocho, que hasta se daban el lujo de “perder por default” cuando ya tenían asegurado el superliderato.

Estos equipos fueron un imán de taquilla y de patrocinios, pero que desgraciadamente dejaron de existir en muy poco tiempo.

Los tres no pudieron sostener el paso financiero y sus dueños prefirieron salirse del fútbol mexicano.

Sin una base de jugadores con arraigo y trabajo previo, fue imposible mantenerse en Primera División y los campeonatos nunca llegaron.

Con todo lo anterior, amigo lector, se da usted cuenta de la importancia de no perder el tiempo mientras se está en divisiones inferiores.

Hay que ser dueño de tiempo completo y no aficionado.

Para mí es muy claro, y al señor Escalante y a su Atlante los veo con un futuro complicado y poco exitoso financieramente hablando.

Qué estratégico hubiera sido para él tomar la opción de ser socio del inversionista David Martínez (ICA) y no haber preferido aventurarse solo y con un préstamo a pagar en “abonos chiquitos”.

El que presta en “abonos chiquitos” normalmente lo hace esperando que el deudor no pueda pagar y, con el tiempo, quitarle el bien para el que le prestó.

Espero no sea este el caso.

Por esto mismo urge que el señor Escalante deje de ser un aficionado atlantista y se convierta en el dueño del Atlante; y que el Atlante se convierta en una verdadera institución y deje de ser una “empresa familiar”.

Y regresando a la entrevista de “La Bomba” y recuperando el título de la columna: pasar de “ser directivo” a comportarse como dueño.

El verdadero problema y error de “La Bomba” no solo fue pretender “embolsarse” una jugosa comisión de 60 MDD (según se dice) por traer un fondo de inversión a invertir en la Liga MX.

Si de por sí su sueldo de casi cinco millones de pesos mensuales como “alto comisionado” ya era demasiado aliciente para hacer perfectamente su trabajo y negociar hasta con el mismísimo Trump, si hubiera sido necesario.

Los dueños lo trataron bastante bien y le remuneraban mucho mejor.

Lo que no les gustó a los dueños —principalmente del G8— fue cuando “La Bomba” pretendía ser el voto 19 en la Asamblea de Dueños de la Femexfut.

Él pretendía ser quien rompiera un empate técnico en un momento dado; vamos, ser el fiel de la balanza o el llamado “voto de calidad”.

Eso le daría un poder enorme, inclusive por sobre los dueños.

Ya que el “voto de calidad” no es cosa menor.

Esto se le ocurrió a “La Bomba” justo después de las arduas sesiones de trabajo con ejecutivos de la firma financiera internacional Moelis.

Aquí “La Bomba” se terminó de perder y de enredar.

Todos estos banqueros, expertos en operar con varias cifras, hicieron que “La Bomba” cada vez tratara de hacer un “paquete de inversiones y activos” más grande.

Y así, del planteamiento original de los derechos de visualización para Estados Unidos, se fueron sumando las entradas, mangas de uniformes, publicidad estática y hasta manufactura de uniformes.

El tráfico de influencias y viejas amistades estaba a flor de piel.

Pretendía que Adidas vistiera a los 18 equipos de Liga MX, pero en cuanto el gigante americano Nike se enteró, se movió para evitarlo a toda costa.

Empezó a salir información de una relación muy añeja de la familia de “La Bomba”, en específico de su padre, como principal maquilador por años en México de la firma alemana.

Como verá, amigo lector, “La Bomba” Rodríguez resultó ser muy explosivo y por eso quiso pasar de ser directivo a dueño en la toma de decisiones y en la repartición de los beneficios económicos vía comisiones.

Qué difícil es, amigo lector, cuando uno no pone los pies bien firmes en el lugar que le corresponde.

Y se dedica a hacer lo que tiene que hacer.

Ser dueño en la Asamblea de Dueños es para muy pocos.

Y nunca lo será para los empleados.

En estos momentos es solo para 17 personas o empresas.

Pero el resto de los mexicanos sueñan con serlo y, lo que es peor, se consideran con la capacidad intelectual y experiencia para hacerlo.

Toda una odisea la de Juan Carlos Rodríguez como alto comisionado del fútbol mexicano.

Al final, “La Bomba”, para unos fue un “villano abusivo” y para otros, “víctima de la Asamblea de Dueños y de directivos envidiosos”.


¿Qué pasa en la UDLAP?

Hace unos días, Gerardo Lomelí dio a conocer en sus redes sociales que estaba entrenando en “otro gym” porque la UDLAP decidió retirarle su beca deportiva por haber ido a competir y representar a México en el Campeonato Mundial de Relevos 2026 en Gaborone (Botsuana), donde por cierto, rompieron el récord mexicano de 4x100 m. (41.57 s) y no haber ido a representar a la institución en la Universiada Nacional 2026.


Esto toma relevancia después de que se diera a conocer que la propia institución se despidió del programa deportivo de taekwondo, a pesar de contar con una estudiante que formará parte de la Selección Mexicana que estará en Juegos Centroamericanos y del Caribe.


Nosotros, como siempre, seguiremos en línea.


Hasta la próxima.

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