IBERO PUEBLA, A LA FINAL FEMENIL Y VARONIL DE BÁSQUETBOL EN LOS INTERSUJ 2022.


Continúan los encuentros deportivos entre las 11 universidades jesuitas en los Juegos Deportivos INTERSUJ 2022. La IBERO Puebla festeja la edición XXXVII como sede de las once disciplinas en las cuales los deportistas demuestran sus más grandes habilidades y destrezas.

En este marco, se disputó el clásico partido de básquetbol femenil entre la IBERO Puebla y el ITESO de Guadalajara. Aún con la ausencia del entrenador de la casa anfitriona, pieza clave del equipo, las jugadoras fueron enérgicamente motivadas por su comunidad y especialmente por Jhosef de la Rosa Mena, estudiante de Diseño Gráfico y asistente del equipo, quien fungió como soporte desde el inicio del partido.

El encuentro arrancó con un tiro de tres a favor de las jugadoras de la universidad poblana. Sin embargo, en el marcador se vio reflejada la ventaja de puntos durante tres cuartos del juego por parte de la ITESO. Fue hasta el último cuarto cuando el ambiente entusiasta se transformó en un tenso escenario con puntajes similares y porras cada vez más competitivas.

IBERO Puebla selló su triunfo ante el equipo tapatío con un marcador de 67 a 60. Con ello, se replicó el resultado final de hace dos años en los juegos INTERSUJ 2018, con sede en la Universidad Rafael Landívar de Guatemala.

Samantha Roblero, capitana del equipo poblano desde 2017, expresó su emoción: “Es inexplicable la sensación que tenemos, teníamos muchas cosas en contra […] Jugamos sin coach. Era un equipo muy fuerte, que ya tenemos historia con ITESO; sabíamos que se podía perder pero también sabíamos que se podía ganar, nos iba a costar, pero se logró”.

Asimismo, Astrid Roblero, una de las estrellas del partido, agradeció con devoción a la gran porra de la casa. “Sin ustedes, sin la porra no hubiéramos hecho nada, ustedes fueron todo, muchísimas gracias”. Un partido en donde, irónicamente, la adversidad fue la clave de la victoria.

Tras el triunfo frente al ITESO, el equipo femenil de baloncesto de la IBERO Puebla derrotó a su similar de Ciudad de México con un marcador de 72 a 64 puntos. Lo que significa que la porra de la casa anfitriona sonará fervientemente en la final de los INTERSUJ 2022.

Poblanos levantan la mano

El conjunto varonil de la IBERO Puebla también hizo los deberes frente a Ciudad de México. La atención, tanto de los jugadores como del público, se centraba en un balón que pecaba de necedad pues a pesar del coraje con que era lanzado hacia el aro, en múltiples ocasiones se negó a entrar en él.

En la primera mitad del juego, el bando visitante mantuvo el dominio, proyectando en el medio tiempo un resultado a su favor de 21 a 32. Ante esto, los representantes de Puebla necesitaban concentración y determinación para dar vuelta al marcador. Presionados por el tiempo, el entrenador Ramiro Condado Picazo despejó la mente de sus alumnos y los catapultó con garra hacia la remontada que sí pudo ser, con un ajustado marcador final de 47 a 49.

Sin escatimar errores, y bajo su característica agudeza, el entrenador de los Gansos reflexionó: “Con el cambio de ritmo y de defensas pudimos interceptar tres balones que se convirtieron en puntos. Ellos fallaron tiros largos, tuvimos el rebote y pudimos salir con ventaja, lo que nos permitió meter cinco canastas seguidas en respuesta”.

Por otra parte, Luis Manuel Rosado, estudiante de noveno semestre de Ciencias Ambientales y Desarrollo Sustentable, destacó la importancia de la experiencia para manejar este tipo de encuentros: “Hemos estado en otros partidos con un marcador todavía más abajo y pudimos remontarlos. Mentalmente teníamos esa experiencia. […] También confiamos en nuestro talento”. La actuación de Luis fue ovacionada por la afición.

Finalmente, Emilio Pérez Olvera, quien cursa el quinto semestre de Ingeniería Civil, reconoció los errores y aciertos del encuentro: “Fallamos mucho en el primer tiempo. Lo que nos salvó fue la defensa del final, en el tercer y cuarto tiempos fue [por marca] personal, y ahí pudimos remontar”. Emilio mostró liderazgo en el juego, lo que impulsó el trabajo en equipo como un factor clave para aferrarse a la lucha por el campeonato.