LAS HISTORIAS DE LOS NIÑOS MIGRANTES DEBEN SER ESCUCHADAS
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En el marco de las actividades culturales de la FENALI 39, organizada por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, se llevaron a cabo presentaciones editoriales que abordaron temáticas sociales y narrativas contemporáneas desde distintas perspectivas.
Una de ellas fue “La tierra que nos sueña. Historias de niñas, niños y jóvenes que migran”, obra colectiva escrita por académicas, abogadas, escritoras y periodistas, que reúne 13 historias centradas en la experiencia de la niñez migrante. El libro rinde homenaje a Valentina Glockner Fagetti, cuya labor marcó un parteaguas en los estudios sobre infancia y migración en México y América Latina.
Su trabajo permitió replantear la visión tradicional sobre la niñez migrante, al reconocer a niñas, niños y adolescentes como sujetos sociales y políticos en movimiento, más allá de enfoques centrados únicamente en la vulnerabilidad o la tutela. Su legado continúa siendo una referencia para abordar estos fenómenos desde una perspectiva de dignidad y justicia social.
La presentación estuvo a cargo de las autoras e investigadoras Verónica Macías Andere, Rosalba Elizabeth Rivera Zúñiga y Karla Villaseñor Palma, quienes destacaron la importancia de visibilizar estas historias. “El llamado en estas presentaciones es conjuntar las herramientas para no dejar que los adultos decidan la vida de las niñas y los niños migrantes”, expresó Verónica Macías Andere.
Por su parte, Rosalba Rivera Zúñiga subrayó que la obra no solo imagina, sino que también denuncia: “Este es un libro que imagina, que crea, pero también que visibiliza y denuncia. Es un homenaje, por un lado, a las niñas, niños y jóvenes que migran, y por el otro, a Valentina Glockner, quien creía que era urgente que esas historias fueran escuchadas, escritas y difundidas para provocar acciones de justicia y cuidado”.
En tanto, Karla Villaseñor Palma destacó el enfoque humano del texto: “Valentina quería que ninguna niña, ningún niño se quedara sin ese pequeño territorio de resguardo que a veces es lo único que salva, un espacio para vivir sin miedo y poder imaginar un mundo distinto”.
En una segunda presentación, se dio a conocer “Los colmillos del muertito”, libro ilustrado de Lola Ancira, que narra la historia de un niño vampiro de origen otomí, una propuesta considerada innovadora dentro de la literatura mexicana.
La obra se inscribe en el género del terror rural y, a través de su protagonista, Pablito, explora dicotomías universales como la vida y la muerte, el día y la noche, así como la bondad y la maldad. El texto retoma elementos de la tradición literaria vampírica, con inspiración en “La voz de la sangre”, de Gabriela Rábago Palafox.
Lola Ancira, quien obtuvo Mención Honorífica en el XLIX Concurso Latinoamericano de Cuento Edmundo Valadés en 2020, explicó que uno de los ejes centrales del libro es la figura materna: “La madre es un personaje muy fuerte, porque decide hacer todo lo necesario para que su criatura esté viva y bien. Se trata de abrazar lo monstruoso como parte de nosotros”. Asimismo, señaló que el final abierto de la historia busca dejar la interpretación al lector.
Con estas presentaciones, la FENALI se consolida como un espacio de diálogo que impulsa tanto la reflexión social como la innovación literaria.





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